Cómo un cielo estrellado 1 Capitulo 10
COMO UN CIELO ESTRELLADO 1 Capítulo 10
Capítulo 10: Recuperando a su papá
En el cuarto de Hilda…
-Entonces… ¿Cuál es mi misión?
-Con el tiempo lo sabrás… ahora sólo dedícate a lo que es más
importante para ti… tu padre.
-Pero él…
-Él no ha hecho nada…
-¿Qué?
-Thanos está equivocado… se ha cegado por el odio. Tu padre quiso
pasar más tiempo con la madre de él pero se lo impidieron hasta un
punto en que ella se hartó, y buscó cualquier excusa para discutir,
tomó un arma afilada y amenazó hasta tal punto que el pequeño Thanos
al levantarse pareciera que ella fue herida.
-No puede ser, Mylaf… tiene razón.
-Tu gran misión empieza desde aquí, Chiesa… -y desapareció.
Chiesa le cuenta todo a Hilda.
-Iré inmediatamente.
-¡Hilda! ¡Espera!
Hilda se va hacia donde se encuentra Thanos y él la deja pasar.
-Señor Thanos, ¡no la deje pasar! Es una traidora.
-Tranquilos, no pasa nada. Váyanse.
-Sí, señor.
-Hilda, ¿Qué te trae por aquí?
-¡Suelta a Pherseo!
-Oye, Hilda… ¡tranquila!
-¡Suéltalo o lo hago yo!
Hizo un movimiento con sus manos que logra parar la máquina de
transformación, Pherseo cae y despierta.
-¡Ah! -Comenzó a gritar. Le duele mucho la cabeza.
Mientras tanto en la nave…
-Tendremos que aterrizar. -agrega Shane.
Lo hicieron rápido.
Thanos ordenó a sus soldados que se llevasen a Pherseo al Reino… él
soporta un tiempo…
-¡Suéltenme! ¡He dicho que me suelten!
Botó a los caballeros al suelo y acercaron sus armas para
electrocutarlo, pero no se deja y se va del Reino.
-Thanos. -dice Hilda. -Lo que estás haciendo no está bien, yo sé la verdad.
-A ver dime, si eres tan sabia.
-¡Ya basta! -y le tira una cachetada.
Él se queda asombrado.
-Él es inocente, nunca sería capaz de hacerle daño a tu madre además
puede que no me creas, pero ella es quien tiene la culpa.
-¡Si ella está muerta! ¿Qué tonterías estás diciendo?
-Vaya, el hecho de que no me creas lo hace más interesante.
-¡Ah! -Thanos no puede creer hasta que se asusta.
-¡Argh! -Grita Pherseo y se convierte en un ángel indefinido con un
ala negra y la otra blanca.
-Jajaja… mi plan está funcionando. -dice Thanos. -Hilda no te creas mucho.
-Veremos quién tiene la razón. -responde Hilda. -Oh… ¡vino Chiesa con Aphiel!
-¿Quién es ese?
-Ya lo verás.
Pherseo y los demás comienzan la pelea… Dayve sin dudarlo intenta golpearlo.
-Toma esto, ¡mentiroso!
Pherseo se la devuelve y Dayve cae al suelo y se queja.
-¡Argh!
*Esta parte ya la vi*. -Pensó Chiesa.
-Soy demasiado débil… -Menciona Dayve. -Por más fuerte que sea y el
tipo de ataque que le di, es invulnerable.
-No se puede hacer nada. -responde Shane.
-¿Eso crees? -agrega Luke. -Puede que sea fuerte, pero lo intentaré.
-Se transforma en un gato musculoso medio humanoide, y se lanza contra
el ser indefinido y lo araña.
Le causa una pequeña herida, pero al instante se cura.
Luke empieza de nuevo a pelear contra el ser errante dandole una
patada, pero éste lo coge y le da vueltas sin parar y lo arroja
fuertemente.
Dayve no se rinde y le da varios puñetes, pero el padre los evade y en
eso él sigue dando golpes hasta que le da uno muy fuertemente por las
costillas, cree haberle ganado, pero lo agarra y lo tumba al suelo. El
chico recibe el impacto y queda un rato tirado.
Chiesa con su pistola plasma tira balas relajantes para calmar a su
padre, pero no funciona. El chico vuelve a levantarse y dice…
-¡Ese golpe no es nada! -Toma su espada y lanza flamas azules contra
él y rápidamente le asesta una estocada en el vientre. -¡Bien!
Pherseo se rie… Dayve se queda sorprendido.
-Jajajaja… ¿eso es todo lo que tienes?
Él con cólera apunta su espada hacia su torso y Pherseo se hace a un
lado una y otra vez esquivándolo de nuevo. Le logra hacer un corte en
el brazo.
Pherseo lo saca más fuerte que antes rompiendo varios pisos del
castillo haciéndolo llegar al subterráneo el piso donde está más
caliente. Él se levanta, pero es sujetado por el ser y lo dispara
fuertemente y se vuelve a acercar.
-Ni creas que me vas a ganar. -le dice Dayve con la cabeza ensangrentada.
-¿Qué te has creído? ¡Insolente!
El chico sonríe.
-Destruiré esa cara bonita tuya. -Y le pega fuertemente hasta que ya
no pudo más.
Chloe intenta, pero atrapa la vara. Shane no logra nada. Karin dispara
flechas. Pero no le hacen daño alguno.… Aphiel tampoco le podía ganar.
El ser tira un ataque, todos cayeron al suelo y cansados.
Chiesa se queda estudiando la situación y en eso el padre intenta
atacarla, pero Dayve la protege y cae contra una pared que lo deja
inconsciente.
-¡Dayve! -ella se va corriendo a verlo.
*Esto no puede pasar en serio*
-¡Karin!
-¿Sí?
-Cuida de Dayve y por favor has que Chloe lo cure.
-Ok.
Ella fue acercándose a su padre.
-Chiesa… ¿acaso estás loca? -dice Shane.
Pherseo da otro ataque y esta vez fue delante de Chiesa. Atacó a Shane
y le partió un brazo. Chloe quedó fría.
-¡Shane! -grita Chiesa.
-No te preocupes… no es nada. -responde Shane tratando de parar la hemorragia.
-¡Shane! -Se lanza Chloe hacia él.
-¡No! Chloe ¡espera!
*¿En qué nos hemos metido?* -Piensa Chloe.
*Señorita*
*Aphiel… necesito que te encargues un rato de mi padre*
*Entendido*
-¿Qué es lo que puedo hacer? Me siento una inútil. *Todos están
arriesgando la vida por mí.* Ella empieza a llorar.
-¡Chiesa!
-¿Eh?
-No te des por vencida, ¡nosotros creemos en ti!
-Chicos…
Chloe, Luke, Karin y Shane la quedaron mirando, Dayve está en el suelo
descansando.
-Estamos aquí contigo. No nos iremos sin ti.
*Mylaf, ayúdame a vencerlo. Por favor… por favor oye mi llamado* Llora de nuevo.
De pronto, una luz sale de su interior, ella no comprende nada hasta
que esa luz rodeaba su cuerpo provocando una fuerza de aire alrededor
de ella y de su interior salía una gran fuerza de voluntad y unas alas
azules aparecieron en su espalda, queda fascinada y su cabello se
torna de otro color.
-¿Qué?
Todos la admiraban hasta tal punto que se sienten recuperados. Chloe y
Luke pudieron levantarse, Dayve despertó, Karin lo abraza y la herida
de Shane deja de sangrar.
Thanos e Hilda reaparecieron y la nueva Chiesa se acerca donde él.
-Si no me crees. Es ella tu madre, ¿no? -lo muestra de su mano.
-¿Cómo es que? -responde él.
-Esto fue lo que hizo.
-No… no puede ser.
Aphiel ya no pudo más y el ser tampoco soporto más. Agarra la espada
de Dayve y se dirige rápidamente donde la peliazul. Dayve se percata.
-¡Chiesa! ¡Cuidado!
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